¿Tienes una escala corta en Egina o llegas en ferry desde Atenas? Descubre cómo aprovechar dos horas en el pintoresco puerto de Egina, uno de los destinos más atractivos del golfo Sarónico.
Si dispones solo de un par de horas en la isla de Egina, no te preocupes. El puerto y sus alrededores ofrecen una combinación perfecta de historia, cultura, gastronomía y ambiente griego que puede disfrutarse cómodamente en una breve visita.
Primera parada: Paseo frente marítimo

Nada más desembarcar, el puerto de Egina te recibe con una animada avenida junto al mar. Cafeterías, tabernas tradicionales y pequeñas tiendas se suceden frente a las aguas cristalinas del golfo Sarónico.
Camina tranquilamente por el paseo marítimo mientras observas la llegada y salida de ferris, barcos de pesca y veleros. Visita en un extremo el templo de Colona y el museo arqueológico y en el otro extremo la iglesia ortodoxa Payanitsa. Adéntrate en el mercado del pescado.
Segunda parada: Los famosos pistachos de Egina
Egina es conocida internacionalmente por la calidad de sus pistachos. A lo largo del puerto encontrarás numerosos puestos y tiendas donde degustar y comprar este producto local en múltiples variedades: tostados, caramelizados, en crema o incluso en dulces artesanales.
Mi recomendación es Aegina Dry Nuts, negocio familiar desde 1952. Son pistachos certificados de Egina y tostados en el día.
Es una excelente oportunidad para llevarse un auténtico recuerdo gastronómico de la isla.

Tercera parada: Un viaje al pasado

A pocos minutos caminando desde el puerto se encuentra el área histórica de la ciudad. En sus estrechas calles encontrarás edificios neoclásicos, pequeñas plazas y rincones llenos de encanto.
Acércate a la antigua Torre de Markellos, uno de los edificios históricos más importantes de Egina, en esta torre se reunión el primer gobierno de la Grecia moderna.
Cuarta parada: Un café con vistas al mar y al templo de Colona
Después del paseo, disfruta de un café griego tradicional o un refrescante frappé en una cafetería o en un tradicional kafenion griego junto al puerto o junto al museo arqueológico al pie del templo de Colona.
Desde la terraza podrás contemplar la vida cotidiana de la isla mientras observas las embarcaciones balancearse suavemente sobre el agua.

Últimos minutos: Compras y fotografías

Antes de regresar a tu ferry, explora las pequeñas boutiques y tiendas de artesanía local. Camina por la calle peatonal paralela al puerto, donde queda el mercado de pescado. Haz algunas fotografías del colorido puerto, especialmente si la luz del sol comienza a reflejarse sobre las fachadas y el mar.
Una experiencia breve pero inolvidable
Aunque dos horas puedan parecer poco, el puerto de Egina concentra gran parte de la esencia de la isla: hospitalidad, historia, sabores y el encanto del Mediterráneo griego.
Una visita corta basta para enamorarse de Egina y empezar a planificar el próximo viaje con más calma.


