El puerto de Egina es el corazón de la isla. Aquí llegan los ferris desde Atenas y se mezclan pescadores, viajeros y locales. Las terrazas se ocupan desde la mañana hasta bien entrada la noche.
Pero aunque muchos visitantes se quedan en los restaurantes frente al mar, algunas de las mejores experiencias gastronómicas están en las calles cercanas al puerto.
En esta guía encontrarás recomendaciones para disfrutar del puerto como un local.
Los estiatorios o restaurantes griegos del puerto

Un clásico del puerto es la Ouzería Skotadis, originariamente un lugar donde degustar ouzo (aguardiente griego) y mezzedes (tapas griegas). Aquí puedes probar pescado fresco, mariscos, pulpo a la parrilla o calamares fritos mientras disfrutas del ambiente del puerto. Es un poco más caro que otros restaurantes pero la calidad merece la pena.
Panta Rei es un restaurante de comida griega con un toque internacional. La terraza es muy chic y el interior bohemio. El servicio muy amable y simpático.
Dromaki es un restaurante al final del paseo marítimo, con mesas sobre la playa. La comida es griega y tienen buen pescado.
El restaurante del club náutico de Egina (NOA) es también una excelente opción culinaria, al final del pantalán del puerto, entre barcos atracados, la vista es muy bonita, y los mariscos y pescados muy buenos. La relación calidad precio es razonable.
Tabernas tradicionales para probar la auténtica cocina griega
Una de las mejores formas de descubrir la cultura griega es sentarse en una taberna y compartir varios platos.
La taberna Petrá, en una esquina sobre el paseo marítimo es una opción ideal para probar platos griegos con una cuidada presentación. Junto al restaurante han abierto una tienda de delicatessen muy interesante.
Las tabernas alrededor de la lonja del pescado son otra opción pero yo las encuentro un poco turísticas y no tan limpias.

Parrillas de carne

No hay nada tan griego como las brochetas (souvlaki) asándose al fuego de una buena parrilla. Las brochetas suelen ser de cerdo, de pollo y de carne picada, pero los griegos consumen con diferencia las de cerdo, es por eso que tienen más rotación y son más frescas.
El gato negro es la parrilla que tiene mejor calidad y en el piso de arriba hay un comedor y una pequeña terraza con vistas al puerto.
Otras dos opciones son Tenedakia, sobre el puerto, y Fou Fou, al final del paseo marítimo, junto a la iglesia.


